Comencemos diciendo que la alimentación de nuestro yaco va a ser el punto más  importante de sus cuidados, siendo la diferencia entre una alimentación inadecuada y monótona (en muchos de los casos exclusivamente a base de pipas) y una alimentación correcta y nutritiva (variada y que cubra todas sus necesidades dietéticas),entre 20-30 años más de vida.

    El 80% de los problemas o patologías de los loros que se presentan en nuestra clínica están asociados a una alimentación deficitaria, el resto se debe en su mayor parte a problemas ambientales o de hábitat, de ahí que,por su mayor frecuencia de  presentación, en este artículo nos centraremos en su alimentación.

   Todos estamos de acuerdo en que ningún ser vivo puede subsistir exclusivamente a partir de un sólo alimento por muy bueno que sea, pues a la larga, el déficit de otros componentes se manifestará con múltiples enfermedades, es decir, una dieta adecuada debe contener hidratos de carbono, proteínas, grasas o lípidos, vitaminas y minerales, cada uno de ellos en su proporción necesaria, variando estas proporciones en muchos casos en función de la etapa en que se encuentre(crecimiento, edad adulta, fase reproductiva, etc.).

    Hace ya bastantes años,el desconocimiento, la comodidad y la falta de estudio sobre requerimientos alimenticios en loros, hizo que éstos se alimentarán exclusivamente a base de pipas o cacahuetes (ambos muy grasos), acortando considerablemente la vida de éstos en cautividad, y en la mayoría de los casos, con muertes asociadas a  problemas hepáticos por exceso de grasa y déficit de otros componentes alimenticios.

                                                                

    Afortunadamente, hoy en día, y debido a los múltiples estudios científicos, podemos contar con piensos en  bolitas muy bien formulados (ej.Psittacus) para cubrir todas las necesidades de nuestra ave sin permitir la selección del  alimento por parte de ésta, mejorando la calidad de vida de éstos y por tanto prolongando su longevidad o vida media.

     De esta forma, una alimentación sólo a base de pienso, en un principio sería suficiente para cubrir todas sus necesidades, pero por otro lado, debemos contar con que el uso exclusivo de pienso puede hacerse algo monótono para nuestra mascota, de ahí, que lo ideal sería complementar una base alimentaria de pienso con el uso de frutas, verduras y semillas variadas, proporcionadas siempre a ser posible como premios a determinadas conductas y en otro recipiente distinto al que contiene el pienso base, con el fin de evitar que asocien estos alimentos a su alimentación  base.

 

 Así,una dieta perfecta para nuestro loro debería estar compuesta por las siguientes proporciones:

 

PIENSO (60% del total  diario)

 

FRUTA Y VERDURA (30%): Como fruta podemos dar cerezas deshuesadas, piña, plátano(con moderación por su elevado contenido energético), mandarina,naranja, pera, manzana, fresas, melocotón,sandía,melón,dátiles(también con moderación) e higos, cuanto más madura mejor, siendo conveniente darla pelada  y por supuesto sin pepitas.En determinados casos en que sean rechazadas pueden ser sustituidas por zumo de frutas,a ser posible natural.En cualquiera de los casos, la producción de diarrea llevará a la supresión de dicho alimento en su dieta. Como verdura podemos dar acelgas, espinacas, berros, cerraja, zanahoria o calabaza cocida. En todos estos casos es conveniente lavarlas con abundante agua y servirlos siempre a temperatura ambiente.

SEMILLAS (10%): Como semillas podemos dar lentejas, soja, guisantes, alubias, arroz integral, maíz. Puesto que  tienen una textura  muy  dura, las proporcionaremos germinadas o bien cocidas, eliminando cualquier toxicidad que puedan contener. Las  semillas  de origen oleaginoso o más grasas, como son las pipas(de girasol o de calabaza)  o el cañamón, formarán la  parte minoritaria de la dieta,suponiendo un 1-2% del total de las semillas.

   Otros alimentos que podemos usar esporádicamente como premio son frutos secos (cacahuetes, nueces o avellanas,pistachos,almendras) sin salar.

  Diversos autores estiman no dar: peregil,aguacate y chocolate por el riesgo de toxicidad que suponen algunos de sus componentes a determinada dosis.           

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